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🏳 Coruxo · ES · 14 Jun 2026

Anatomía de un asalto: 8 años de cárcel por atar a un anciano en Coruxo

La Audiencia Provincial de Pontevedra se prepara para juzgar uno de los episodios de asalto a vivienda más brutales y estremecedores registrados en el área de Vigo en los últimos años. Cuatro individuos se sientan en el banquillo de los acusados, enfrentándose a penas de hasta ocho años de prisión, por asaltar, torturar y robar presuntamente a un anciano de 92 años en su domicilio de la parroquia de Coruxo.

Terror de madrugada

Los hechos, meticulosamente reconstruidos por la Policía Nacional, ocurrieron en plena madrugada, coincidiendo con la celebración de las verbenas locales. La víctima se encontraba durmiendo tranquilamente en su habitación, situada en el primer piso de su vivienda en la carretera de O Vao. Alrededor de las 04:00 horas, cuatro individuos con los rostros completamente ocultos lograron irrumpir en la casa y llegar hasta el dormitorio.

El despertar del nonagenario fue una auténtica pesadilla. Los ladrones lo sacaron de la cama por la fuerza y comenzaron una sesión de terror psicológico y agresiones físicas para obligarle a revelar dónde guardaba el dinero. Fue atado de pies y manos a una silla utilizando resistentes bridas de plástico y amordazado con cinta adhesiva para silenciar sus gritos de auxilio.

Durante el cautiverio en su propia casa, los asaltantes le amenazaron de muerte colocándole un cuchillo en el cuello. La violencia no se limitó a las amenazas: recibió patadas y fue golpeado violentamente en la sien con la culata de un arma de fuego de apariencia real (que resultó ser simulada o tipo taser). Finalmente, el pánico surtió efecto y los atracadores lograron hacerse con un cuantioso botín: un sobre que contenía 20.000 euros en efectivo oculto detrás de un espejo, además de su tarjeta bancaria. Tras conseguir el dinero, huyeron de la casa abandonando a la víctima maniatada a su suerte.

El error del cajero y las cámaras

A pesar de la impecable ejecución inicial del asalto, la codicia y la imprudencia de los delincuentes facilitaron su posterior caída. Apenas 40 minutos después de abandonar la casa de Coruxo, los atracadores intentaron ampliar el botín realizando retiradas de efectivo en un cajero automático situado a escasos 400 metros del lugar de los hechos. Sin embargo, no consiguieron obtener billetes al introducir repetidamente un número PIN erróneo.

Este intento frustrado resultó fatal para ellos. Las cámaras de seguridad de la entidad bancaria captaron con total nitidez a uno de los asaltantes. Aunque llevaba una sudadera con la capucha roja puesta y el rostro tapado con una braga negra, su fisionomía general quedó registrada. Treinta segundos después, otra cámara de tráfico exterior grabó al resto de la banda huyendo a la carrera en dirección a una conocida zona de infraviviendas y chabolas de la parroquia.

Geolocalización y "chepa": las claves

La investigación del Grupo de Robos fue un ejemplo de meticulosidad que culminó con el arresto paulatino de los cuatro integrantes a lo largo del año (el último de ellos el pasado mes de enero). El auto de procesamiento cuenta con hasta 11 indicios irrefutables que cercan a la banda:

  • Rasgos físicos inconfundibles: El análisis de la biomecánica de la marcha de los vídeos del cajero permitió identificar a uno de los sospechosos, un vecino de las chabolas con un amplio historial delictivo. Los peritos confirmaron que coincidía su forma de caminar y, sobre todo, una característica hipercifosis dorsal (una postura encorvada o "chepa") que no dejaba lugar a dudas.
  • Análisis de telefonía móvil (BTS): La geolocalización de los terminales de los sospechosos fue fundamental. El móvil de uno de los acusados registró 19 conexiones a internet vinculadas directamente a la antena que daba cobertura a la casa de la víctima durante las horas exactas del asalto; otro de los terminales registró hasta 36 conexiones en el mismo tramo horario y lugar.
  • El robo de la furgoneta: Cuatro días después del asalto, el anciano sufrió el robo de su furgoneta Citroën Berlingo aparcada en la puerta. Al ser recuperada poco después por la Policía, los agentes hallaron en el maletero un paquete de bridas idénticas en material, textura y cierre a las utilizadas para inmovilizar al anciano en la silla.

Los cuatro miembros de la banda permanecen en prisión provisional. La Fiscalía exige, además de las elevadas penas de cárcel, una indemnización conjunta de 24.000 euros para el nonagenario en concepto de restitución del dinero robado y compensación por las lesiones y gravísimas secuelas psicológicas sufridas.

Protección en viviendas aisladas

El asalto a personas mayores que viven solas en entornos semi-rurales o viviendas independientes exige extremar las precauciones de seguridad perimetral:

  • Sistemas de alarma anticipados: Es vital contar con alarmas de Grado 2 con detectores perimetrales exteriores e interiores conectados a una central receptora, que avisen a la Policía de la intrusión antes de que los asaltantes logren llegar al dormitorio.
  • Evite acumular grandes sumas de efectivo: Guardar los ahorros vitales en casa (como los 20.000 euros de este caso) supone un riesgo inasumible. Es preferible diversificar los ahorros en entidades bancarias de confianza.
  • Botones del pánico (SOS): En el caso de personas de avanzada edad o movilidad reducida, es altamente recomendable disponer de un pulsador de emergencia o pánico junto a la mesilla de noche o en formato colgante, vinculado al sistema de alarma principal, que permita lanzar un aviso silencioso instantáneo ante el menor ruido sospechoso en la planta baja.

Fuentes

Sources : farodevigoes